Video que quiero que exista
De Contextos
Video que quiero que exista es un proyecto personal: cada mes contribuyo con una cantidad de entre 20 y 40 euros a proyectos audiovisuales basados en microdonaciones. La cantidad no es aleatoria: pretende emular el coste de una subscripción a un servicio de televisión de pago promedio.
No es, evidentemente, lo mismo: de una tarifa plana de consumo de una oferta amplísima a un poco de dinero para unos pocos proyectos. Tiendo a aportar entre cinco y veinte euros por proyecto dependiendo del interés - también estrictamente personal - de lo que encuentre. Sin embargo, es un buen punto de referencia sobre el esfuerzo de disponer de contenidos adaptados a tus intereses y tus entornos.
Contenido |
Origen
La decisión parte sobre las polémicas alrededor de la telebasura producidas por el caso de La Noria: observé que los bloggers influyentes dedicaban mucha energía y diálogo a criticar y movilizar al público hacia algo que, en realidad, es irrelevante, y que dicen no ver en vez de promover la existencia de contenidos que sí quieren ver.
Reversión del proceso de crítica a la telebasura
La ignorancia, o la existencia de un cierto velo a la posibilidad de construir cosas nuevas en vez de desarrollar lamentos hacia algo que es tan viejo como la comunicación (el amarillismo, el sensacionalismo), se hace especialmente llamativa cuando la crítica procede de especialistas y creadores que crecen y defienden el modelo de creación y participación social que permite internet. Es decir, si la influencia y la energía ahora destinada a la crítica se destinara a el vídeo que se quiere ver, no sólo se reduce el fenómeno denostado, la telebasura, sino que se contribuye al incremento de la personalización del consumo empoderando a creadores y espectadores. En definitiva, creando el camino hacia una videosfera distribuida.
Diversidad de fuentes, géneros y territorios
La búsqueda se realiza deliberadamente en plataformas de captación de microdonaciones diferentes y en territorios diferentes. Interesa especialmente añadir un eje: el de la diferencia de costes de producción entre los territorios ricos (por ejemplo, España) y los de su entorno linguístico, por ejemplo el latinoamericano. No sólo incrementa la diversidad de voces, sino que estimularía la creación de redes de producción y comunidades de seguidores diferentes a las territoriales ampliando el tamaño de mercado, en este caso, del castellano y el portugués.
Ver También
- Post original con la idea: El crowdfunding ya -casi- es mejor que La2
- Relación de posts con las contribuciones realizadas [1]